Disminuyen pobreza, extrema pobreza y desigualdad en Boyacá

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Muzo, Boyacá. Foto | Hisrael Garzonroa

Por | JACINTO PINEDA JIMÉNEZ, Director Territorial  ESAP Boyacá Casanare.

A pesar de las circunstancias adversas, la pobreza y extrema pobreza disminuyeron en Boyacá durante el año 2016.  Mientras en Colombia las pobrezas aumentaron, en Boyacá se redujeron, lo que hace más significativas las cifras. Sin embargo aún 135.479 boyacenses viven hoy con menos de 110.332 pesos mensuales y 408.994 lo hacen con menos de 203.095 pesos mensuales.

En un escenario complejo caracterizado por un crecimiento económico negativo, problemas financieros que atravesaron las administraciones públicas locales y la regional, el difícil entorno económico del país y hasta el paro camionero, el 2016 quedará como un año positivo para Boyacá frente a la erradicación de la pobreza monetaria.

Boyacá fue el departamento con la segunda mayor disminución de pobreza en Colombia cuando se compara el año 2015 y el 2016, mientras en la pobreza extrema fue el tercero en el país, según las cifras de pobreza monetaria publicadas por el DANE.

Pobreza a la baja

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Fuente: DANE Nota: los datos de 2006 y 2007 no se calculan por problemas de comparabilidad en las series de empleo y pobreza como resultado del cambio metodológico

Para el año 2016, la pobreza en Boyacá alcanzó una incidencia de 32,0%, mientras que en 2015 fue 35,4%. A nivel nacional, la pobreza pasó de 27,8% en 2015 a 28,0% en 2016. En el año 2016 la línea de pobreza en Boyacá, en términos monetarios, fue de $219.977 frente a $203.0951 en 2015. De acuerdo con lo anterior, un hogar en Boyacá compuesto por 4 personas, será clasificado como pobre si su ingreso está por debajo de $879.908, es decir, no alcanza para comprar la canasta de pobreza.

Esta disminución de la pobreza monetaria en el año 2016, entre otros factores, se puede explicar por la política de subsidios pero, fundamentalmente por la inversión pública en el sector agropecuario, sector que en el año 2016 aumentó su participación dentro del PIB de Boyacá pues representó el 17.3%, cuando en el 2015 era del 15,3%. Es necesario tener en cuenta que la pobreza castiga con mayor severidad al sector rural, por ello, las políticas públicas, especialmente departamentales, enfocadas a invertir en el campo, sin lugar a dudas, se traducen en beneficio de los ingresos monetarios de los campesinos.

Pobreza extrema se reduce

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Fuente: DANE Nota: los datos de 2006 y 2007 no se calculan por problemas de comparabilidad en las series de empleo y pobreza como resultado del cambio metodológico

En el 2016, la pobreza extrema en Boyacá fue 10,6%, frente a 12,6% en el año 2015. A nivel nacional, la pobreza extrema pasó de 7,9% en 2015 a 8,5% en 2016. La línea de pobreza extrema es el costo per cápita mínimo de una canasta alimentaria que garantiza las necesidades básicas calóricas; para el departamento de Boyacá el valor de la línea de pobreza extrema en el 2016 fue de $110.332, es decir, que un hogar de 4 personas será clasificado como pobre extremo si su ingreso está por debajo de $441.328.

Es alentador la tendencia a la baja de la pobreza extrema y significativa la cifra del 2016 donde se redujo la pobreza extrema en dos puntos porcentuales, lo cual se traduce en el hecho de que 25.562 boyacenses salieron de la extrema pobreza en el año 2016. En el 2015 Boyacá ocupó el sexto lugar dentro de los departamento con mayor pobreza extrema (se miden 23 y Bogotá); en el 2016 somos el doceavo, hecho que refleja el salto positivo que dio Boyacá. Claro, aún 135.479 boyacenses viven hoy con menos de 110.332 que los condena a vivir en la indignidad.

Frente a la desigualdad del ingreso, medida por el coeficiente GINI, la situación para el departamento, como para el país, no es tan halagüeña. Para el año 2016, en Boyacá, el coeficiente fue de 0,530 frente a 0,536 en 2015. A nivel nacional, el coeficiente Gini en el 2016 fue de 0,517 frente a 0,522 presentado el año anterior. Una sociedad con coeficiente (1) es de extrema desigualdad y (0) todos son iguales. En general, pese a la disminución, es preocupante que nuestra desigualdad es mayor que la del país.

Estas cifras son fuente de reflexión que debemos hacernos como departamento. Pese a los avances, en medio de las dificultades, no podemos olvidar que los indicadores del departamento son superiores a los del país en relación con la pobreza monetaria. Requerimos tanta capacidad institucional para transformar recursos públicos en desarrollo como solidaridad, conciencia ética en lo público y responsabilidad social del sector privado. Un convite contra la pobreza y la desigualdad debe ser el gran propósito para superar las condiciones de indignidad en las que viven los boyacenses bajo la línea de pobreza.

2 COMENTARIOS

  1. Que bien felicitaciones Ingeniero Carlos Amaya Gobernador, toda su administración con sus proyecto para erradicar la pobreza extrema, Dios los bendiga a todos hoy y siempre

  2. Pienso que una persona no sale de la pobreza extrema de un año para otro. Es todo un proceso en el que no podemos calcular el tiempo; todo depende de la calidad de los servicios con que se llegue desde el gobierno nacional, departamental y municipal, y al apoyo del sector privado. Que riesgo hay de que vuelvan a caer el indicador? Exhorto para que se continúe trabajando con políticas, planes y programas orientados a aquellas personas que salen de la pobreza extrema, mejoren su condición de calidad de vida.

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