¿Se viene la guerra contra el D1?

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Foto: Alcaldía de Tunja

La Policía Metropolitana de Tunja ha hecho el sellamiento de varios establecimientos comerciales en el centro de la ciudad, según explican, por violar el artículo 87 del Código Nacional de Policía.

En las últimas horas la Secretaría de Gobierno de Tunja y la Policía Metropolitana han llevado a cabo un operativo de verificación de requisitos de funcionamiento para establecimientos comerciales. El operativo dejó como saldo varios establecimientos sellados, pero el gran damnificado de la jornada fue D1.

Los resultados del operativo fueron dados a conocer por la Alcaldía de Tunja, aunque no dieron mayores detalles de las causalidades o violaciones a la ley que cometieron los establecimientos cobijados con la medida. Según exponen, el detonante del sellamiento de estos establecimientos fue el incumplimiento del artículo 87 del Código Nacional de Policía y Convivencia.


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Sin embargo, no se tiene claridad de cuál de las disposiciones del artículo fue la que se incumplió. El artículo 87 hace referencia a los “requisitos para cumplir actividades económicas”, y está compuesto por varios numerales que establecen una normatividad previa a la entrada en funcionamiento del establecimiento comercial: “Las normas referentes al uso del suelo, destinación o finalidad para la que fue construida la edificación y su ubicación; mantener vigente la matrícula mercantil de Cámara de Comercio de su respectiva jurisdicción; comunicación de apertura del establecimiento al comandante de estación o subestación de policía del lugar donde funciona el mismo; para la comercialización de equipos terminales móviles se deberá contar con permiso o autorización expedido por Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones o su delegado.

Y establece otra serie de requisitos que deben cumplirse durante la ejecución de la actividad económica, “normas referentes a niveles de intensidad auditiva; cumplir con horarios establecidos para la actividad económica desarrollada; condiciones de seguridad, sanitarias y ambientales determinadas en el régimen de policía; el objeto registrado en la matrícula mercantil y no desarrollar actividad diferente; donde se ejecutan públicamente obras musicales causantes de pago, protegidas por las disposiciones legales vigentes sobre derechos de autor, mantener y presentar el comprobante de pago al día; y, para ofrecer los servicios de alojamiento al público u hospitalidad, se debe contar con el registro nacional de turismo”.

EL DIARIO buscó comunicarse con Fabio Martínez, secretario de Gobierno de Tunja, para aclarar cuál de estas disposiciones fue la que incumplió la tienda D1 ubicada en el centro de la ciudad en cercanías al Hotel Hunza, y que terminó con el sellamiento temporal del local; para establecer si se violó una disposición referente a las normas a cumplir antes de la entrada en funcionamiento o una ligada a la ejecución de la actividad de económica. Pero dicha comunicación no fue posible.

En caso de que haya ocurrido lo primero, el trabajo que se le vendrá a la Secretaria de Gobierno de Tunja será fuerte, esto concluyendo que las demás franquicias de la cadena de tiendas presentan los mismos incumplimientos. Y se ahondaría la crisis viendo que son disposiciones o requisitos exigidos antes de la entrada en funcionamiento, razón por la cual no podrían haber operado un solo día en la capital boyacense, y aun así, han causado un detrimento monumental, incalculable  para el comercio local.

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