Samacá, ejemplo de paz

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Foto | Hisrael Garzonroa

Samacá es un nombre de origen chibcha y fue un caserío anterior a la conquista. En la lista de Repartimientos y pueblos de indios de Tunja, no se encuentra Samacá sino Camaca. El uso cambió la C en S y el acento grave por el agudo. Sa, “Correspondía únicamente a la nobleza.” Ma, “nombre propio” y Cá, “cercado, fortaleza o mansión regia del Soberano”.

El valle de Samacá, también conocido con el nombre indígena de Laguna de “Camsicá” o “Valle de La Laguna”, fue asiento de un gran lago y en su margen derecha había tres pueblos indígenas llamados Patagüí, Foaca y Samacá.

El Valle de Samacá tuvo dos ocupaciones para el período muisca. En la primera ocupación el valle estaba habitado por los cacicazgos independientes de Saquencipá, Moniquirá y Sáchica. Estos grupos se dedicaban a la caza, la recolección, la agricultura, la fabricación de herramientas, la alfarería, el tejido de mantas de algodón y la manufactura de piezas de orfebrería. También intercambiaban conchas y caracoles marinos (probablemente de la Costa Atlántica), sal, algodón, esmeraldas, oro y material lítico procedentes de otras zonas. Hay evidencias de material cerámico característico de Sutamarchán, Valle de Tenza y la Sabana de Bogotá.

La segunda ocupación ocurrió en el primer cuarto del siglo XVI, poco antes del arribo de Gonzalo Jiménez de Quesada al territorio Muisca. El cacique Ramiriquí junto con sus caciques aliados Cucaita, Sora, Samacá y Boyacá, atravesaron la Cordillera de Sora, la que al parecer constituía el límite natural que separaba el dominio del Zaque del de los caciques libres del Valle, con la intención de conquistar la zona e incorporarla al Zacazgo. La invasión trajo como consecuencia el desplazamiento de los grupos que vivían en la Laguna de Camsicá.

A la llegada de los españoles, el territorio Muisca se encontraba dividido esencialmente en dos unidades políticas autónomas: la del Sur bajo el mando del Zipa y la del Norte, sujeta al Zaque. Los dominios de este último limitaban por la parte septentrional con los Guane y los Lache; por el oriente con los Tunebo, Achaguas y Teguas. En la frontera sur, se encontraba el territorio del Zipa y por el occidente colindaban con diferentes cacicazgos independientes. El Valle de Samacá, localizado en el extremo nor-occidental del territorio Muisca, se encontraba en ese entonces, sujeto al Zaque.

El cacique de Samacá era Jefe tributario del Zaque Quimuinchatecha. El soberano de Hunza fue aprehendido por Quesada, Junco, Olaya, Cardoso, Aguilar, Morales; conquistadores españoles que penetraron en el cercado del príncipe muisca el 20 de agosto de 1537. Quimuinchatecha fue puesto en libertad y se retiró a la vida privada. Aquiminzaque le sucedió en el mando. Quiso éste dejar el poder pero sus vasallos no aprobaron el pensamiento. Le propusieron contrajese matrimonio. Atendió la petición pero no se llevó a cabo la ceremonia sino después de haberse convertido al cristianismo. Celebró sus bodas con la hija del Cacique de Ganza (Gámeza).

Hernán Pérez de Quesada se alarmó con el nuevo concurso de indios en Tunja y dispuso que fueran aprehendidos Aquiminzaque y los Caciques de Boyacá, Motavita, Samacá, Suta, Toca y Turmequé. Se les condenó a morir degollados en 1540. Esta orden atroz se cumplió en la plaza principal de Tunja.

Evangelizaron la región los padres dominicos. En 1556 el señor Fray Juan de los Barrios, Arzobispo de Bogotá, reunió Sínodo Episcopal y destinó para evangelizar a los indios de Samacá al R. P. de la misma orden, Fray Tomás Grijalva. Por esta razón, Samacá empieza a considerarse como población organizada desde esta fecha.

*Con información de Alcaldía Samacá

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