En Boyacá: Entidades ambientales y comunidad unidos por la conservación

0
189
Foto: @corpoboyaca

Corpoboyacá va de la mano con la ciudadanía en aras de generar un desarrollo sostenible en las regiones.

Las áreas protegidas son zonas que se caracterizan por la presencia de vegetación nativa, que resultan esenciales para la supervivencia de una significativa variedad de seres vivos y para la provisión de servicios ambientales a las poblaciones que habitan en sus proximidades. Por tal motivo, la Corporación Autónoma Regional de Boyacá – Corpoboyacá, adelantó el VII Encuentro del Comité Regional de Áreas Protegidas.

Este espacio que, permitió conocer las experiencias rurales de conservación y la manera como las comunidades han logrado organizarse para proteger sus territorios, contó con la presencia de delegados del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), de la Unión Europea, del Instituto Alexander Von Humbolt y los ministerios de Ambiente y Agricultura.

“Desde 2010 a la fecha, el crecimiento de estos territorios conservados ha sido significativo; hace 8 años sólo estaban constituidas cuatro reservas naturales de la sociedad civil y hoy son 35, otras 15 están en proceso de registro ante la Corporación. Los propietarios de predios rurales han comprendido que desde lo privado se puede contribuir con la conservación, aportando de esta manera a la sostenibilidad del territorio y a la conectividad entre ecosistemas”, indicó Hugo Armando Díaz, biólogo y coordinador del Sistema Regional de Áreas Protegidas – SIRAP.

 
Publicidad
 

Díaz, además, aseguró que “el incremento en el número de áreas protegidas particulares y municipales en la jurisdicción de Corpoboyacá, es producto de la activa participación de las comunidades, los líderes campesinos, las ONG y las instituciones en el cuidado de los bosques, los páramos y los cuerpos de agua que en los años recientes se han conformado voluntariamente en lo que denominó como “reservistas de la conservación”.

En el desarrollo de la jornada, se dio a conocer que se ha consolidado una red de Reservas Naturales de la Sociedad Civil (RNSC), que en esencia, son áreas que sus dueños dedican para la protección de la flora y la fauna. Allí no desarrollan ninguna actividad productiva, lo que permite la preservación de la vida silvestre y la provisión de agua.

“A estas reservas se suman los Sistemas Municipales de Áreas Protegidas que en 2012 eran cuatro y que en 2018 son 14, indicó el coordinador del SIRAP. Estas son zonas de conservación determinadas así por sus municipios gracias a que autoridades han identificado su estructura ecológica principal y entienden que esos lugares deben protegerse”, expresó la corporación.

Pero, ¿por qué son importantes este tipo de iniciativas? Las áreas protegidas garantizan el desarrollo libre de la biodiversidad, a tal punto que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las denomina como “un espacio geográfico claramente definido, reconocido, dedicado y gestionado, mediante medios legales u otros tipos de medios eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados”.

En la jurisdicción de Corpoboyacá se localizan dos parques nacionales naturales y dos santuarios nacionales de fauna y flora, 12 áreas protegidas regionales, 14 sistemas municipales de áreas protegidas y 35 reservas naturales de la sociedad civil.

El Séptimo Encuentro del Comité Regional de Áreas Protegidas, que se adelantó en el Aula Ambiental de Corpoboyacá, permitió conocer las experiencias rurales de conservación y la manera como las comunidades han logrado organizarse para proteger sus territorios. Dicho comité ha permitido que autoridades ambientales y representantes de la sociedad civil tomen decisiones concertadas sobre el manejo de los ecosistemas.

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.