Seguridad del paciente y humanización

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A la izquierda Addris Leoisa Arrieta Garcia - Fisioterapeuta; y, Yandy Paola Ospina Lagos - Fisioterapeuta

Por: Estudiantes Especialización Seguridad del Paciente Universidad el Bosque- 2018

La seguridad del paciente es una de las dimensiones de la calidad de los servicios de salud. Varios estudios han demostrado que la seguridad  está directamente involucrada con las necesidades y expectativas de los usuarios de estos servicios sanitarios.

La calidad solo puede darse si se reducen  y controlan los riesgos de daño al paciente con las actividades en pro de mejora continua a través de un programa de seguridad del paciente que debe estar enfocado al monitoreo de aspectos que involucran a la seguridad, la reacción y solución de problemas identificados por medio de control, planeamiento de la seguridad e implementación de buenas prácticas entre profesionales e institución.

Desde hace muchos años se ha venido hablando de la seguridad del paciente en la atención sanitaria,  con la aparición de “errar es humano”  en 1999, la preocupación por el incremento de muertes dentro de los servicios hospitalarios,  puso en alerta a todo el sector salud en el mundo, por lo que se comenzó a trabajar en  unir esfuerzos que propendieran por disminuir la ocurrencia de errores clínicos, que llevaran a la aparición de los eventos no deseados en los pacientes, eventos adversos. De tal manera que en los últimos años el tema de seguridad del paciente ha adquirido una gran importancia por todo lo que conlleva el impacto y las consecuencias, tanto en la economía, como en la parte legal, no solo para los actores en salud sino también para el paciente y su familia.

A partir de varios estudios en seguridad se ha comprobado que la cultura y el clima organizacional inciden significativamente en la prevención y el abordaje de los errores, con el desarrollo de acciones tales como prevenir los eventos adversos y el trabajo en equipo.

La seguridad del paciente, está basada en el principio hipocrático “primum non cere” (ante todo no dañar) es la dimensión más importante de la calidad asistencial, aunque no es el único pilar, pues se necesita de un conjunto de acciones y lineamientos que garanticen que la atención sea segura y oportuna. En Colombia, a través del sistema de salud se ha trabajado en la conformación de estos lineamientos que garanticen a los usuarios una atención de inclusión, con igualdad y oportunidad; se creó el sistema obligatorio de servicios de salud (SGOSS). De tal manera que se ha venido trabajando por brindar acceso a servicios de salud con calidad y  sin que estos tengan un coste elevado, donde se vea al paciente no como cliente, sino como ser humano que requiere de una atención donde se le trate de la mejor manera, con integridad para solucionar en lo posible sus dolencias o enfermedad con un servicio humanizado y centrado en la seguridad de los pacientes.

Pero a pesar de los esfuerzos nacionales por tener un sistema de salud seguro y que le garantice a los usuarios el acceso a estos, se tienen falencias, que no son propias del sistema como tal, sino de todos los actores dentro de este; no solo por las fallas en la atención propiamente dicha en el contexto clínico, sino también de todo el entorno. Por eso es necesario crear conciencia de prestar una atención humanizada y centrada en el paciente.  Comenzar a generar un cambio cultural importante requiere de la toma de conciencia individual y de educación de los profesionales de salud sobre la seguridad de los pacientes, donde se logre una atención integral y segura.

*Yandy Paola Ospina Lagos, fisioterapeuta; Addris Leoisa Arrieta García, fisioterapeuta; Vanesa Rubiano Vargas, enfermera.

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