Ratifican apoyo al cacao boyacense, el ‘fruto de la paz’

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Foto | Hisrael Garzonroa

Este fruto se ha venido consolidando como un polo de desarrollo no solo en el municipio sino en toda la Provincia de Occidente.

Cuando se habla de “Quiere Cacao” en Boyacá, no se refiere al programa conducido por Fernando González Pacheco en 1996 – 2001, sino a la producción de cacao, un fruto que en regiones como el Occidente, ha generado desarrollo y progreso, haciendo también, que la época de violencia que se vivió tiempo atrás, quede en el olvido.

Como ha renacido el cultivo de cacao es  necesario direccionar acciones para su fortalecimiento, y ejemplo de ello es el más reciente convenio firmado en el Palacio de la Torre donde se aseguran recursos por el orden de 340 millones de pesos para la adecuación y puesta en marcha de una planta de transformación de cacao en San Pablo de Borbur.

“Con el Alcalde de San Pablo de Borbur unimos esfuerzos para impulsar el desarrollo de este municipio que ha sido ejemplo nacional por el cacao. Con estos recursos tendremos un importante centro de acopio que sin duda mejora la calidad de vida de aquellos campesinos que cambaron la coca por cacao”, expresó el gobernador Carlos Amaya.

Se tiene previsto que para este 2019, el año del Bicentenario, la planta transformadora prenda motores para seguir fortaleciendo a esta cadena productiva.

Antecedentes del cacao

La producción de cacao en el departamento comenzó hace 10 años y desde entonces el proceso ha ido consolidándose. En un caso específico, en 2016, se inauguró la primera planta transformadora de cacao en San Pablo de Borbur, proyecto que beneficia a más de 1.200 familias pertenecientes a 10 asociaciones de productores de cacao de la provincia Occidente.

En 2014, el cacao boyacense (producido en Pauna) fue reconocido como el mejor del país, en un concurso organizado por la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico y la Embajada de Suiza en Colombia. Allí, por su aroma y sabor, el cacao de ‘la tierrita’ fue el mejor de los 16 departamentos participantes, que representaban 4.000 pequeños productores.

La construcción del polideportivo tuvo una inversión de más de 1.300 millones de pesos, mientras que la placa huella necesito de más de 500 millones para ser una realidad. Estos proyectos benefician a más 1.000 personas.

 

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