“Sr. Presidente, usted no se ha posesionado como Jefe de Estado, sino como mayordomo de la finca”

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Carlos Vasco Uribe, Ex Comisionado de la anterior Misión de Sabios. Foto | Colprensa

Es lo que afirma el Ex Comisionado de la anterior Misión de Sabios, el científico Carlos Vasco, ante la formación de la nueva Comisión de Sabios, y así lo asevera en la siguiente carta.

Carta Abierta sobre la nueva Misión de Sabios al Sr. Presidente, a la Sra. Vicepresidenta, a los 43 miembros de la nueva Misión y a todos los académicos y académicas del país, del comisionado coordinador de la antigua Misión de Exsabios, Carlos Eduardo Vasco

Uribe Estimado Sr. Presidente, apreciada Sra. Vicepresidenta, queridos miembros de la nueva Misión de Sabios y colegas académicos y académicas:

Dejé pasar 20 días desde aquel memorable jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico, fecha de la cual ya no quisiera acordarme, para darme el tiempo de “contar hasta diez” dos veces antes de enviarles esta misiva, profundamente sentida, tal vez insolente por demasiado sincera y muy probablemente impertinente, defectos de los cuales les pido de antemano me excusen con mucha empatía por encontrarme ahora avanzando lentamente por el noveno piso de mi vida, a mis 81 años de edad, ya por encima del bien y del mal.

1. Las trivialidades de la convocatoria

Todavía no puedo creer lo que viví el jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico. Recuerdo claramente el día 24 de julio del año pasado, hace ya siete meses. Nos reunimos en la sede de la Academia Colombiana de Ciencias tres antiguos comisionados de la antigua Misión de Sabios, Eduardo Posada, Fernando Chaparro y yo, su antiguo comisionado coordinador, y los presidentes de la Academia de Ciencias y del Colegio de Academias. Agradecimos mucho al entonces Sr. Presidente electo que nos aceptara sin tardanza nuestra invitación a conversar con él y con la Sra. Ministra de Educación, recién nombrada y aún no posesionada, sobre la posible convocatoria de una nueva Misión de Sabios. Grande fue mi alegría e ilusión ese día, en el que, después de 25 años, parecía resurgir de su tumba oscura la primera Misión, y parecía que el informe “Colombia, al filo de la oportunidad” iba a tener una segunda.

Pero después de seis meses de silencio total, ese jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico, a las nueve de la mañana del día de la instalación de la nueva Misión, me vine a enterar de que yo había sido excluido de la misma y, eso, por parte de uno de los acomodadores.

Tres de mis colegas de la antigua Misión de Sabios, el Dr. Rodolfo Llinás, el Dr. Eduardo Aldana y el Dr. Fernando Chaparro, estábamos esperando la llegada del Sr. Presidente para la inauguración, conversando sentados en la segunda fila de las sillas, cuando el acomodador llegó con el Dr. Eduardo Posada. Le pidió al Dr. Llinás pasar con él a la primera fila, y nos indicó a los otros tres que nos sentáramos unas filas más atrás, pues esas sillas estaban reservadas para los comisionados. Al decirle que nosotros tres también éramos comisionados, releyó su lista y nos confirmó que no figurábamos en ella. Nos pasamos para la cuarta fila, y al empezar a llegar los otros 40 comisionados, nos volvió a pedir levantarnos de allí y pasar al lado izquierdo de la sala. Solo entonces me di por enterado.

Según mis expectativas, que creí que eran acuerdos, el entendimiento inicial en la reunión del 24 de julio y en los primeros documentos que entregué al Dr. Enrique Forero, era que a cada uno de los seis o siete comisionados de la antigua Misión que aceptáramos seguir colaborando con la nueva nos nombrarían una persona más joven de nuestra confianza como nuevo comisionado para seguir llevando nuestra antorcha, y que se escogerían unas diez o quince personas más con los criterios muy loables de presencia internacional, de mayor participación femenina y de personas que vivieran fuera de la capital.

Tanto la Dra. Ángela Restrepo como yo enviamos algunos nombres de la persona que podría acompañarnos y de otros candidatos más, como sugerencias a la Sra. Vicepresidenta, a quien el Presidente Duque había encargado por decreto de la organización de la nueva Misión, a través del Dr. Forero, presidente de la Academia y del Capitán Ariza, pero nunca recibimos ninguna consulta, pregunta ni respuesta, a menos que pueda considerarse como tal la respuesta tajante del acomodador de marras.

No esperaba yo de dama tan bien educada este tratamiento, y aunque por algún motivo pudiera tal vez explicarse su conducta con nosotros los tres comisionados varones, no veo cómo justificarla con la Dra. Ángela Restrepo, quien estaba presente virtualmente ese día jueves, y quien, por supuesto, no se atrevería jamás a quejarse, como sí me atrevo yo a cometer tal atrevimiento.

2. Las infortunadas coincidencias con el Bicentenario

Es verdad que no se le puede pedir mucha profundidad de memoria histórica a tan joven Presidente, pero no puedo pasar por alto recordar ahora que hace precisamente doscientos años, en la reconquista española de nuestra patria de 1815 a 1819, Morillo y Sámano estaban fusilando a nuestros pocos sabios sobrevivientes de la Expedición Botánica. Por ello me impresionó mucho, tal vez indebida pero inevitablemente, que en este bicentenario de la independencia y la república se nombrara a una persona de nacionalidad española para coordinar a los nuevos sabios de Colombia. No es culpa de ella, por supuesto.

Esto sería simplemente una infortunada coincidencia, si no me asaltara al mismo tiempo la comparación con otros recientes nombramientos en otras comisiones de memoria o falta de ella, y por lo tanto no puedo disimular mis encontrados sentimientos. Me refiero a la ausencia de la dimensión histórica en la nueva Misión y en quienes la convocaron.

Obviamente parece que el gobierno y el partido de gobierno no se considerara a la historia como ciencia, sino como herramienta de indoctrinación y control, al tiempo que se propone un proyecto en el congreso para penalizar a quienes señalen a sus estudiantes las dimensiones críticas, éticas y políticas de la historia. Una Misión sin historia no es misión.

Por ello entiendo y me parece apropiado, como lo hicieron los profesores de historia de la Universidad Nacional, pedirle a Darío Acevedo su renuncia, y si no renunciare, pedirle al Sr. Presidente la revocatoria de su nombramiento. Me uno a ellos.

Entiendo, pues, y hasta me alegro ahora de que nuestro antiguo comisionado, Marco Palacios, no hubiera querido formar parte de la nueva, y no veo en ella ningún colombiano que tome su lugar. Por más que, afortunadamente, se nombró al Dr. Johan Schot, no creo que su especialidad en la historia de la tecnología le permita llenar ese vacío.

Talvez este alejamiento de la historia no ocurra por culpa del Sr. Presidente ni su Vicepresidenta, sino por ciertos expresidentes, congresistas, y partidos antidemocráticos que comparten con Torrijos o Acevedo, con Plinio Apuleyo o José Obdulio, esa extraña enfermedad degenerativa que llamo “amnesia doble”: no tienen memoria ninguna de los discursos y argumentos que hace pocos años esgrimían tan elocuentemente contra el capitalismo, y parecen haber olvidado totalmente que hubiera habido algún conflicto social y político en Colombia en los últimos 50 años. No se acuerdan tampoco de los millones de víctimas ni de los falsos positivos, pero sí estoy seguro de que recuerdan algo, porque ellos también se declaran víctimas de los “sicarios morales” que alguna vez los criticamos y quieren ahora impedir a toda costa el trabajo de la Comisión de la Verdad y el de la Justicia transicional. No entiendo cómo se convoca una Misión a espaldas de nuestra historia.

Por supuesto, todo esto no quiere decir nada negativo sobre la persona misma de la nueva coordinadora, la Dra. Cristina Garmendia, muy sabia, exitosa e inteligente exministra del gobierno español. Su nombramiento es un acierto. Estoy seguro de que no solo no tomará ella a mal mi ambigua nota histórica, sino que se sentirá muy estimulada y obligada a hacer todo lo posible para apoyar a los otros 42 comisionados en el éxito de esta nueva Misión, así sea por resarcir en algo a nuestra patria de lo que otros gobiernos anteriores hayan podido hacer tan mal (no me refiero al gobierno del presidente Santos sino al del Rey Fernando VII).

Es claro que yo mismo, por mi edad y mi estado de salud, no podría de ninguna manera coordinar a tantos sabios, pues con solo nueve ya me quedó otrora bien difícil. Pero ya hablé con la Dra. Cristina, quien me sedujo a primera vista (en el buen sentido de la palabra), y le entregué personalmente la antorcha de la antigua Misión: el informe “Colombia, al filo de la oportunidad”. Le manifesté mis mejores augurios para una exitosa coordinación y mi disponibilidad, que ahora le renuevo, para ayudarla en lo poco en que pueda asesorarla.

3. La relación con el Plan Nacional de Desarrollo

Debo confesar públicamente que tampoco se cumplieron mis expectativas ni mis propuestas, que creí que eran acuerdos, entre los que estuvimos presentes en esa reunión inicial en la Academia respecto a la convocatoria de la nueva misión de sabios. Como dije arriba, ese día acordamos convocar la nueva misión para asesorar al Sr. Presidente en la formulación de políticas públicas para su gobierno y de políticas de Estado por otros 25 años. Sentí mucha alegría con su decisión de acoger esa propuesta lo más pronto posible.

La misma Sra. Ministra de Educación, recién nombrada aunque todavía no posesionada, le indicó al Sr. Presidente la necesidad de reunirnos pronto, ojalá comenzando en ese mes de agosto mismo, para revisar las conclusiones de la antigua Misión que estuvieran aún vigentes y lograr que quedaran de una vez integradas al articulado el Plan Nacional de Desarrollo que el nuevo gobierno debía que elaborar en los seis meses siguientes, desde agosto del año pasado hasta enero de este año, y presentarlo para al Congreso para su aprobación. La misma Sra. Ministra le recordó que las recomendaciones que no se integraran al articulado del Plan de Desarrollo, tanto en educación como en ciencia y tecnología, tendrían que esperar otros cuatro años para llevarse a la práctica.

Es claro que fue culpa mía haber creído que el presente gobierno estaba inclinado al cumplimiento de acuerdos, y mucho menos en este caso, en el que ni siquiera eran acuerdos. Pero, de todas maneras, me siento obligado a confesar públicamente mi sorpresa mayúscula cuando me llegó la convocatoria para la inauguración de la nueva Misión el jueves 8 de febrero en el Jardín Botánico cuando se anunció al mismo tiempo para el día anterior la radicación en el congreso del Plan Nacional de Desarrollo.

Quedaron así mis colegas de la nueva Misión en la misma triste condición que nosotros con la antigua, condenados de nuevo a que los ocho documentos de propuestas y las recomendaciones globales que se entreguen al país dentro de diez meses se queden de nuevo en los anaqueles, esperando tal vez una tercera oportunidad en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno siguiente dentro de cuatro años. Y anoto, con temor, que, si el gobierno siguiente lo va a encabezar el Dr. Holmes Trujillo, tendrían que esperar ocho.

4. La exclusión de la educación

Me extrañó más todavía, especialmente por lo orgullosos que nos sentíamos del nombre y del informe de nuestra antigua Misión: Ciencia, Educación y Desarrollo, y por haber empezado a organizar la nueva Misión con la Sra. Ministra de Educación para poner en el centro de los nuevos documentos las recomendaciones sobre la educación, notar ahora que precisamente todos los aspectos y personas de la educación hubieran desaparecido de la nueva Misión y prácticamente también del articulado del Plan de Desarrollo.

Afortunadamente dos de los coautores de un celebrado informe sobre la educación, Guillermo Perry y Sandra García, me ahorran páginas de análisis. Indican ellos que solo se plantean en el nuevo Plan de Desarrollo algunas metas de aprendizaje para el grado 11, y no para los demás grados de básica y media y que no hay metas para las áreas específicas.

De los 73 artículos que quedaron en el pacto por la equidad, solo 4 son de la “subsección” de educación y solo uno de los 4 artículitos se relaciona con la calidad de la educación básica y media, y eso solo para el mejoramiento de infraestructura.

¿Dónde están las principales metas de la antigua Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, casi todas orientadas a la educación? ¿Dónde está la planeación y la garantía de financiación de los acuerdos logrados en diciembre con los maestros, con los estudiantes universitarios, sus profesores y rectores? No encuentro nada en el Plan de Desarrollo ni en el encargo a los comisionados de la nueva Misión ni en las personas seleccionadas para ella.

Fue nadie menos que el mismo Premio Nobel Serge Haroche, nombrado ese día como nuevo comisionado, quien le tuvo que recordar al Sr. Presidente al día siguiente de la instalación que lo más importante para impulsar la ciencia y la tecnología en un país en desarrollo es la educación. Lástima que tampoco tuvo tiempo el Sr. Presidente para haberse quedado a escuchar el discurso de aceptación por parte del Dr. Wasserman, en el que él hizo también el debido énfasis en la educación en todos sus niveles.

¿Se excluyó al MEN, a la Comisión Académica y a la Comisión Gestora de la conformación del Plan Decenal de Educación, tanto de la elaboración del articulado del Plan de Desarrollo como de las decisiones sobre las temáticas y sobre todo sobre los miembros de la nueva Misión de Sabios?

Francamente, aunque es claro que sí hay una despreocupación real por la educación en buena parte del gobierno y en todo el partido de gobierno —ojalá no en el Sr. Presidente mismo y ciertamente no en la Sra. Vicepresidenta— la realidad es que no nombraron a nadie relacionado con la educación en la nueva Misión ni insertaron ninguna de las propuestas de la antigua en el articulado del Plan, excepto tal vez los consabidos saludos a la bandera en la retórica introductoria del documento, en la que me extrañó también el inusitado elogio nominal a un personaje nefasto para la ciencia, la educación y la paz.

Se desatendió también mi propuesta de involucrar a la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación, de la cual soy también miembro honorario, y mi sugerencia de nombrar en la nueva Misión a su presidente, el Dr. Rafael Campo, cuya amplia visión de la educación debería tenerse especialmente en cuenta por ser él invidente.

Infortunadamente, no se me ocurre ningún otro criterio que se hubiera tenido en cuenta para excluir a los antiguos comisionados más directamente relacionados con la educación, como a Ángela Restrepo, a Fernando Chaparro, a Eduardo Aldana y a mi. En especial, siento que se haya excluido a la Dra. Ángela Restrepo por haber sido ella quien había ofrecido avanzar en una propuesta específica sobre enseñanza de las ciencias y preparación de docentes, y más que todo, siento que se haya desechado la propuesta del Dr. Eduardo Aldana sobre los Institutos regionales “Innovar” para cada departamento (y a mediano plazo para cada cuenca hidrográfica), la propuesta más valiosa de la antigua Misión de sabios para la educación secundaria, media y terciaria en el sector rural.

Siento pues decir que la educación desapareció del todo en la convocatoria de la nueva Misión de ciencia, tecnología e innovación, y casi totalmente del articulado del Plan de Desarrollo. No es pues, ni de lejos, la nueva Misión una continuación y perfeccionamiento de la antigua. Es más bien el entierro de tercera de la sección más importante del informe “Colombia al filo de la oportunidad”, en el que esta lápida funeraria le cambia totalmente el sentido a aquella frase del Maestro Gabo sobre la educación: que debería ser “una educación desde la cuna hasta la tumba”. Pero no esta.

Me temo ver pronto de nuevo en las calles a los maestros, a los estudiantes de educación media, a los estudiantes y profesores universitarios, esta vez también con sus rectores, exigiendo el cumplimiento de todos los acuerdos de diciembre y la reinserción de la educación en el centro de todas las políticas de Estado y de gobierno.

5. La contradicción entre políticas de gobierno y políticas de estado

Finalmente, lo que me tiene más apesadumbrado es que después de redactado el Plan Nacional de Desarrollo no haya en este momento ya lugar para que la nueva Misión pueda formular políticas para este gobierno, sino solo algunas políticas de Estado a largo plazo. Así intentamos hacerlo hace 25 años en la antigua Misión, con la intención de que nuestras conclusiones comprometieran a futuros gobiernos. Lamentábamos expresamente que en Colombia solo hubiera políticas de gobierno y de ministro, pero no políticas de Estado.

Pero hay aquí una contradicción fundamental, para mí insoluble. En los últimos meses del año pasado y los dos primeros de este año, el Sr. Presidente, varios de sus ministros y todo el partido de gobierno han estado proclamando a todo el mundo civilizado el incumplimiento de muchos compromisos que, como Estado colombiano, deberíamos cumplir, con la excusa de que habían sido firmados por gobiernos anteriores.

No faltaría ya, Sr. Presidente, sino que otro de sus Ministros decidiera no pagar los próximos vencimientos de la deuda externa por haber sido esta contraída por gobiernos anteriores.

Siento decirles, Sr. Presidente y Sra. Vicepresidenta, que en esas condiciones yo me sentiría moralmente impedido para asesorar a su gobierno en la elaboración de políticas de Estado.

Menos mal no me nombraron ustedes en la nueva Misión, para evitarme el penoso incidente de tener que rechazar mi postulación. Si acaso la hubiera aceptado, ahora tendría que decir que yo sí siento una incompatibilidad moral que me obligaría a renunciar a una Misión que no tuviera memoria de la antigua ni de su diferenciación entre políticas de gobierno y políticas de Estado.

Espero, eso sí, que mis colegas de la nueva Misión no sientan tan profundamente como yo esta incongruencia que ahora siento y continúen pacientemente con su trabajo de elaborar políticas de Estado para un próximo gobierno, a pesar del fundado temor de que tal vez el siguiente no acepte nada de lo elaborado en el presente.

Propongo pues a los 43 comisionados que sigan calladamente su tarea de formular políticas de Estado a largo plazo, pero sin entregar ningún documento hasta que el Sr. Presidente no se posesione realmente como Jefe de Estado, como rector y representante responsable del Estado colombiano, no de un partido antidemocrático y unos votantes engañados.

Siento decirle, Sr. Presidente, que no por culpa suya sino más bien de cierto partido de extremo centro, del cierto senador ya tristemente célebre y de cierto expresidente conocido de autos, usted no se ha posesionado todavía como Jefe de Estado sino como jefe de gobierno, y de un gobierno que no reconoce obligaciones del Estado, como para nuestra vergüenza nos lo han tenido que reprochar públicamente los gobiernos de Alemania, de No veo que haya rechazado usted, ni su embajador, ni sus ministros con toda la contundencia requerida que cualquier Mister Bolton mande 5000 soldados a Colombia sin ni siquiera consultarlo con usted, con su embajador en Washington ni con su ministro de relaciones exteriores. Humillar así a un país no es asunto para risas y bromas con regalitos de bloques amarillos.

Lamento decirle Sr. Presidente, que en mi no muy humilde opinión, usted no se ha posesionado todavía como Jefe de Estado de la digna y altiva República de Colombia, sino solo como mayordomo de la finca de cierto expresidente, que resultó ser, como lo temíamos, una plantación colonial más de los Señores Trump, Pence y Bolton, amenazando así con reversar otra vez 200 años de la tenue independencia de nuestra república.

Posesiónese usted, Sr. Presidente, como Jefe del Estado soberano de Colombia; autojuraméntese si es necesario, como está de moda, como se lo pidió Daniel Samper Ospina; pero yo no se lo digo en broma, sino con toda la seriedad del caso: no permita que ni cierto senador, ni cierto expresidente, ni cierto partido antidemocrático quieran reducirlo a manejarles la finca a los señores Trump, Pence, y Bolton, y menos todavía, exigiéndole que se ofrezca a administrarles también la finca vecina.

Si por fin en algún momento de este año logra usted posesionarse como Jefe de Estado y no solo de gobierno, y empieza a comprometerse a mantener en alto el honor de Colombia ante los países civilizados, especialmente ante Alemania, Noruega y Cuba y a excusarse ante ellos, jurando cumplir todos los compromisos de Estado adquiridos por los gobiernos anteriores, tendremos alguna oportunidad de que las políticas de Estado que acuerden los nuevos comisionados sean respetadas y seguidas por los gobiernos posteriores.

Si así, como lo espero, sucediere en algún momento de este año, podrán con tranquilidad los 43 comisionados continuar su difícil labor de elaborar a conciencia esas políticas de Estado, no de gobierno y menos de ministro. Termino pues pidiéndole y animándole a hacerlo cuanto antes: Sr. Presidente, asuma usted su misión histórica de ser nuestro Jefe del Estado colombiano. Dios y la Patria os lo demandan; que Él y Ella os lo concedan.

Por: Carlos Eduardo Vasco Uribe
Ex Comisionado coordinador de la antigua Misión de Exsabios

Matemático y físico colombiano. Una de las personas más representativas de la educación matemáticas en Colombia. Ha sido asesor del Ministerio de Educación colombiano. Es profesor jubilado de Universidad Nacional de Colombia y actualmente trabaja como orientador de proyectos de investigación en Educación y Educación Matemáticas en la Universidad del Valle y Universidad Francisco José de Caldas. *Info: ecured.cu/Carlos_Eduardo_Vasco_Uribe

119 COMENTARIOS

      • Juanita, quizás Ud sea joven, pero recuerde que para llegar a ser sabia, quizás no lo logre, tendrá que hacer muchas cosas, y una de esas, respetar a quien sí es sabio… chancletuda inmunda !!!

      • ¿Usted denostando de la vejez? Que ironía tan uribestia, tan «macías» y sin «cabales. ¿Será que usted jamás envejecerá? ¿O será que se va a quedar para semilla? Su insulto, muy típico de los uribistas, porque insultar no requiere de inteligencia alguna, sólo hace manifiesta su bajeza humana, su falta de respeto, bondad e inteligencia. Creo que así se hace merecedora de todos los desprecios, porque su procacidad y vulgaridad, no la ponen a la altura de una persona, digna de ser llamada Inteligente. Gas, por decir lo menos.

      • Que falta de respeto tan enorme!!!!! Como muestra su total IGNORANCIA en los tan serios temas que trata en su carta el Doctor Eduardo Vasco Uribe. Uno de los verdaderos SABIOS DE COLOMBIA. Título al que Ud, con absoluta seguridad, se encuentra en total impedimento de lograr algún día.

      • Oh por Dios! Es claro que no lo leíste completo? No te culpo, eres un ejemplo de por qué es necesaria la educación en este país.

      • No tienes presentación para decir algo tan estúpido. De seguro que vos ni viviendo 200 años más le llegas a los tobillos. Por eso estamos tan mal en materia de educación y vos sos la muestra de ello.
        De allí tu nombre, juanita como una cosa insignificante.

      • Se te nota la ralea que te origina. No puedes ser más que un esputo diminuto o, un átomo de ñola. Tu mesías te ha reducido a lo que eres. No creo que te llames Juanita. Ofendes a las grandes mujeres que han portado ese nombre.

      • Deberías medir tu nivel de valores, es evidente que recibiste una educación muy mediocre. Cualquiera de esos a quienes muchos despectivamente llaman «Ñeros», tiene mejor educación y valores humanos que tú. Quizá estás a tiempo de aprender, porque ni escribir sabes. Tu jamás podrás llegar a estar a la altura de un científico tan excelso como el Dr. Vasco, cuya élite académica e intelectual, pocos la alcanzan.

      • Acaso quién es usted para referirse a un gran exponente de la ciencia y de la educación colombiana? Respeto para el Dr. VASCO y todas esas personas que se dedican a aportarle su gran saber al pais.

      • Res-res-res-peta-peta.peta-da JUA-JUA-JUA-ni-ta: Ni Usted es RES, ni PETA, ni yo me burlo de Usted con el JUA-JUA. Me cuidé bastante de no meter mal el dedo y escribir lo que no quería escribir, y sus gafas no le permitirán leer lo que no está escrito.

        “En el país de los ciegos el tuerto es rey”. Le ruego disculpe mi chochéz. Soy un «viejo gagá», como lo fue su abuelo, muy honorable, educado, y fino. Qué clase, y qué distinción, y qué decencia, la de antes, la de esos «viejos» de entonces. La misma que yo encuentro en ese maestro de la inteligencia al que Ud. en forma ligera, vulgar y atrevida llama «viejo gagá», olvidando -o desconociendo- que es una de las más altas lumbreras de la la inteligencia, la ciencia y la cultura de este bienamado país, tan vapuleado por gentuza ignorante y malintencionada como esos rábulas que abundan en la cochambre de criminales que forman eso que llaman CD: «concierto para delinquir», eufemisticamente ‘partido centro democrático’, que en realidad es un «cerco terrocrático». mayordomos en esta neo colonia imperial.

        Como sé que cree en la «economía naranja», y posa de intelectual y hace alardes de literatura, le recomiendo EL TUERTO ES REY, excelente obra de teatro del escritor mexicano Carlos Fuentes (1928), cuyo personaje principal es DUQUE. Recuerda: es obra de teatro. Personaje ficticio. Nada que ver con alguna cruda realidad.

        En el ‘teatro mayor’ llamado IUSCOMBIA comenzó desde el pasado 7 de agosto el reality que va a durar cuatro años y lo están presentando todos los medios de comunicación y desinformación heterovisuales, que ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, y que terminan por hacer que «amemos al opresor y odiemos al oprimido».

    • Da pena ajena esta señorita, le puedo decir senorita?? Nunca, logrará un escaño en la cultura, cómo se ve… la ignorancia es atrevida…

      • Lastimosamente la mayor parte de comentarios es contra el imprudente comentario de la sra,permitiendole desviar la atención sobre la memorable carta,los invito a volver a comentar enalteciendo el sentido de dicha carta,

  1. Qué carta tan clara. Sincera. Es otra voz que desde la academia no sólo le llama la atención al Sr. Duque y su coorte, por todas esas sombras oscuras (¿oscurantistas?) que tristemente lo acompañan y de las que no se puede liberar.

  2. Es un resumen claro y contundente sobre lo que es este señor al que con manejos nada transparentes salió elegido como presidente de un país que pide a gritos un cambio social. Gracias por su sabias palabras y ojalá este mensaje lo puedan leer muchos colombianos pero es imposible porque están dopados.

  3. Una carta de dignidad, de la cual carecemos el 90% de colombianos. Una voz argumentada de la realidad actual de nuestro país.

  4. Valiente y sincero, con las premisas claras de un verdadero conocedor de nuestra realidad colombiana y de la profunda importancia histórica de cambiarla para bien. Un hombre respetable, es toda la extensión de las palabras.

  5. Es la radiografía de la realidad histórica y presente del país, sobre la cual se diagnostica muy mal futuro, cada vez más antidemocratico y represivo

  6. Con esta carta el eminente profesor nos abre los ojos y nos confirma de las políticas de estado manejadas por otros y no por el ahora nombrado jefe de Estado,gracias por enterarnos de lo que pasa en este país del Sagrado Corazón de Jesus, mis respetos,un abrazo.

  7. Es la expresión plasmada de todo un compendio del sentir de muchos colombianos, la realidad que nos acosa y tortura y es el pronunciamiento sincero, sapiente, erudito del sabio. Como desearía que cada una de sus palabras lograrán horadar aquellas mentes petrificadas por la ignorancia e indolencia.

  8. Excelente carta .

    Sólo aclarar que
    Por: Carlos Eduardo Vasco Uribe
    Ex Comisionado coordinador de la antigua Misión de Exsabios..

    Él no es ningún exsabio. Es excomisionado.. pero nunca es exsabio.. por favor corregir.

  9. «Luis», sabrá que es eufemismo? Clara, respetuosa, informada, coherente. La libertad de llegar a esa edad que le permite expresarse sin miedo a retaliaciones físicas, morales, económicas. Vivimos en un analfabetismo político y geopolítico sin remedio a corto y mediano plazo.

    • Una vez leí en algún sitio una frase: El hombre»necio » o ignorante solo habla por hablar, el hombre inteligente, sabe hablar bien; pero, solo aquellos hombres sabios, saben realmente como y cuando hablar » . Quiero pensar que a esta persona le quedo muy clara la lección y no volverá a pasar por bestia…

  10. Que dolor nos produce que en Colombia tengamos estos genios y no los sabemos aprovechar. Dudo que Duque o la secta de uribe entiendan esta carta.

  11. Entiendase, el presidente no es duque, eso es OBVIO…. Él sólo es la cara visible y el que terminará responsable por todas las agresiones contra el pueblo y si, duque si tendrá que pagar como sea toda esta desgracia…

  12. Si, los colombianos aprovecháramos a personajes como este gran SABIO, que de una manera franca, clara, seria, respetuosa, rotunda, nos hace una exacta radiografía de nuestra realidad colombiana y, renunciáramos a las voces de los imbéciles que nos han llevado a este caos, con nuestra propio apoyo, tendríamos esperanzas de, algún día, liberarnos de la ignorancia.

  13. La palabra Sabio es muy ambigua. Usted puede haberse distinguido en las diferentes áreas del saber humano y no llega a ser Sabio. La prueba de inteligencia(IQ) no es suficiente que una persona se considere como Sabio (a). Ni tampoco sus publicaciones, sus teorías o su gestión administrativa. Podemos afirmar que Einstein, Newton , Madame Curie, Stephen Hawks, Scrodinger son Sabios?. Sus aportes al conocimiento han sido enormes. O son Sabios o Genios?. Vivimos en el siglo XXI en dónde abunda el software para resolver problemas de Física, Matemtaticas, estadística y otras muchas áreas. Eugenio o inteligente usa o altera (edita) el software necesario para formular una teoría. Su equipo de trabajo _estudiantes graduados científicos ayudantes le apoyan. Me gradué en quimica en la U NAL y aparezco en el mismo mosaico de graduados con M. Wasserman y merece esa distincion. será el Sabio?.

    • No es el quién se dice sabio, son los resultados y trabajos realizados durante muchos y años acreditados en matemáticas y filosofía en Colombia y en el exterior..!

  14. Que carta tan bien concebida y clara, pero como lo dice El Sabio, que alguien de la corte presidencial analice lo comunicado,queda como imposible pues ellos sólo atienden a ojo cerrado lo que el innombrable proponga,pobre Colombia en manos de semejante sequito

  15. Que profundidad la del profesor Vasco en esta carta que debe poner a pensar a tantos colombianose que por indiferencia no ven claramente la crisis por la que atraviesa nuestro país gobernado por los cavernarios dirigentes, elegidos por el pueblo que ingenuamente cayó en en las redes del Centro Antidemocràtico.
    La educación nos podría redimir .

  16. No hay uribistas comentando ni defendiendo su Rey!!! Tengo dos razones: 1. Entendieron la carta y su sentir 2. Confirman mi intuición de que no leen.

    • Ellos no leen cosas como la carta del Dr. Vasco, ellos leen libros de ficción y ven películas de terror. Y si acaso leen completa esa carta, quizá no entienden el contenido y menos el mensaje. Ellos captan lo que oyen (porque ni de escuchar son capaces), sus escritos son tan cortos como pobres (para la muestra esa señora Juanita Quintana a quien le respondí lo que merece). Nunca esperes tanto de «borregos».

  17. ? Como así que este sabio asesor de la educación colombiana durante 26 años nos situó en el último lugar en las pruebas PISA a nivel mundial? Critica a Uribe, pero que raro que en el gobierno del expresidente se reacomodó como comisionado y no dijo nada sino cuando sale o lo » destetan del cargo. No entendemos como esa acomodada comisión de sabios llegó a postrar la educación colombiana con tan baja calificación y jamás hubo un pronunciamiento para incrementar los recursos a las Universidades, colegios del país.

    • Al parecer a usted le falta algo en su cerebro: se llama COMPRENSION DE LECTURA. O fue que no leyó todo el documento. Una de dos…. O las dos?

    • Toda la propuesta de estos sabios no fue realizada por los gobiernos de Uribe y Santos..! Se quedó en un libro que se llama Colombia al filo de la oportunidad.

    • Debería recapacitar es sus afirmaciones, quizá lo hace por desconocimiento de la situación. Si lee el informe de la comisión de sabios de hace 26 años, prologado por Gabriel García Marquez, se dieron una serie de consejos y se proponen unas líneas de trabajo muy claras para mejorara la educación del país, pero el problema es que ningún gobierrno le puso presupuesto ni se propuso llevarlo a cabo. Esa primera comisión de sabios (trabajando practicamente ad honorem, para nada acomodada) terminó su trabajo, entregó la tarea, y nadie les hizo caso. Esa es la desgracia educativa del país , que sufre de la soberbia de los políticos de turno que se creen que saben más que nadie. Aunque eso sucede porque saben perfectamente que es más facil recolectar votos de un pueblo desinformado. Conclusión, para la clase política es mejor mantener al país en la ignorancia.

  18. Muestra clara que a este gobierno le interesa un pepino la educación y la formación de ciudadanos colombianos conocedores de su historia , quieren la ignorancia

  19. Razonable y serio. La verdad nos hará libres. Bendiciones para este gran personaje. Que claridad y contundencia. Es una radiografía triste, lamentable pero cierta de nuestra patria. Dios nós bendiga siempre.

    • Deberías medir tu nivel de valores, es evidente que recibiste una educación muy mediocre. Cualquiera de esos a quienes muchos despectivamente llaman «Ñeros», tiene mejor educación y valores humanos que tú. Quizá estás a tiempo de aprender, porque ni escribir sabes. Tu jamás podrás llegar a estar a la altura de un científico tan excelso como el Dr. Vasco, cuya élite académica e intelectual, pocos la alcanzan.

  20. El profesor Vasco no dejó nada en el tintero, exteriorizando lo que millones de colombianos nos hemos atragantado para no gritarlo a todo pulmón. Dolorosamente hacemos parte de un país, tóxico, inviable, disfuncional, envenenado por un grupo emergente que nos ha regresado a la Colombia de la inmoralidad, del todo se vale, la vomitiva sujeción al imperio del Norte, la corrupción rampante y el irrespeto absoluto por la vida. En sólo seis meses, volvimos a nadar en sangre y a respirar la podredumbre moral que emana cierto Partido Politico de Derecha.

  21. Creería que ni siquiera leyó completa la carta, es demasiado para gentecilla inculta, sin educación y con mucha pereza mental. Pobreza de pensamiento absoluta.

  22. De acuerdo con El señor «Sabio» pero porque no lo escribio antes? Senti rencor en sus letras, en palabras callejeras: El Sabio esta es “rabon» por lo de las sillas y lo demas… Pero si lo hubieran tratado con reverencia estaria escribiendo otra cosa. No se Rich!..

    • Que IGNORANCIA tan Uribista la tuya!!!! No entendés que te están diciendo que este pobre país está en la miseria intelectual por culpa de uribestias como vos!!!! No me aguanté las ganas de decirte bruto junto con el resto de tus copartidarios!!!!

  23. Esperemos que esta carta resuene en el gobierno … Muy triste la situación de nuestro país … Y muy cierta y precisa esta carta

  24. Excelente carta, claro mensaje, pero los oídos internos de un pueblo adormecido, engañado, manipulado y vergonzosamente ignorante, no entenderán, semejante mensaje, y mucho menos en manos de los urbestias, todos deberíamos levantar la bandera del rechazo y en franja propuesta exigir nuestros derechos o de lo contrario tomarlos por cualquier medio. Gracias por su claridad profesor, esperemos cambiar este futuro incierto

  25. El profesor Vasco, verdadero SABIO, así algunos no lo entiendan, recordó que incluso en la época, se aplazó la visión de la misión. Vió la oportunidad de recuperar ese proceso «Salvador» de la educación al retomar el trabajo de verdaderos pensadores y genios del país.
    Sin embargo, como atinadamente lo dice, se excluyó gente «interesante» (no solo El) de esta nueva Misión.
    Ah, los resultados de pruebas externas no es producto de la misión 94, por el contrario, de no aplicar su Visión.
    Profesor, gracias por hablar a nombre de muchos, o casi todos.

  26. Profunda reflexión, sincera, adornada de verdad, sin artificialidades protocolarias. El texto evidencia la altura y el mayúsculo conocimiento de un académico que conoce nuestra realidad porque ha experimentado las dinámicas y proceso de un pais en agonía sediento de cambio. Es evidente que este señor desde la legitimidad que le otorgan los años de trabajo en el campo académico e investigativo, toma el justo látigo colonialista para recordarle a los insencibles tirános lo mucho que hemos sufrido para ser lo que hoy somos. Indudablemente, la ética del lenguaje ha sido su saludable estrategia de confrontación contra un gobierno incierto, manipulable y manipulador. ¡Dios bendiga a Colombia! ¡Por el pueblo, lucha siempre!

  27. Esplendorosa y profundo el cuestionamiento, acertado de no menos un insigne sabio. Ahora que no se le dé por manifestar, algún alocado o serpentino, esbirro, intelectualoide de esos que pululan este asqueroso gobierno, imprudente; que este importante Sabio es izquierdista!…..

  28. Pues me parece el colmo de la ignorancia cuando este auto denominado sabio menciona que Cuba pertenece al grupo de los paises civilizados.
    Que fascinante es la ciega admiración que la izquierda colombiana tiene por el pais que no permite prensa libre, que disfruta el hambre de sus hijos porque incrementa la dependencia de estos al sistema, que usa la medicina como un arma de propaganda y fabrica estadísticas falsas y siembra el odio y el miedo mientras sus gobernantes continúan robando.

  29. Contundente y real, queda claro que la educación en Colombia seguirá en retroceso, porque a gobiernos como el actual no le interesa un pueblo culto.
    Los pueblos educados no se dejan manejar al antojo de gobiernos represivos donde se calle a los que verdaderamente tienen los conocimientos para asesorar a los dirigentes del Estado

  30. Maravillosa carta. Ojalá haya quien se la traduzca y explique al señor Ivan Duque y a la señora Martha Lucía Ramirez. Ya entendiendola, tal vez decidan atenderla.

  31. Es triste leer un contenido donde se ve cada vez mas el olvido de los principios eticos de participacion y un adoctrinamiento politico en beneficio de unos cuantos excluyendo tantos temas de interes comun comenzando desde la educacion factor principal en el desarrollo de una poblacion mas digna y preparada para evoluir y cada vez nos limitan mas el asercamiento hacia el conocimiento consiguiendo, y aun mas nombrando personas en tan respetados cargos sin preparacion y conocimientos morales de los mismos solo al beneficio particular de unos cuantos.

  32. La carta hace justicia a su alta dignidad y adversa a todo pensar uribista.. sera que el mayordomo algun dia se arriesga a ser dueño de la finca?

  33. Que verdad a gritos es lo que sentimos la gran mayoría de Colombianos con este partido en el gobierno..todo lo malo de una época aciaga ha vuelto a florecer…señor presidente por favor gobierne ya pasó la campaña

  34. Definitivamente que gran valor la de esta carta, refleja la situación actual de nuestro país, que falta nos hacen nuestros verdaderos sabías para orientar a este país por el buen camino de la educacion mis respetos maestro ojalá todos los colombianos leyeran esta carta.

  35. Encuentro mucho resentimiento al sentirse excluido de la misión, soberbia del conocimiento y los títulos adquiridos, para nada humilde, una persona entre más sabia más humilde incluso para reconocer sus faltas o las habilidades de los demás. Espero más de una persona culta o muy cultivado intelectualmente.

  36. Colombia al filo del despeñadero.

    Profesor Vazco, brillante reflexión y a su ves apocalíptico presagio, que alguien lo escuche y que las diosas y los dioses se apiaden de nosotros.

  37. Quien no conoce la historia tristemente esta condenado a repetirla. Y a este paso este honorable y sabio señor casi profetiza lo que ocurrirá con la educación como sigan manipulando la historia al final algunos nuevos personajillos resultaran ser los héroes de la patria . hay que leer. Y el planteamiento tan correcto me hace pensar que ahora no se lee. No se toma la molestia de pensar. Parece que en la educación se esta suprimiendo esa maravillosa cualidad. Que nos libera de creer cuanta tontería nos dicen porque no tenemos parámetros culturales o educativos para pensar. En fin que maravillosa carta que su experiencia sus años su educación se notan. Y quien se pique pues que se tanque porque son verdades como templos. Que digo templos como catedrales. Excelente que se diga tanta verdad. Con tanta decencia. Así es que se hace.

  38. Hay una visión de país que no corresponde con la de quienes gobiernan, podríamos tratar de unir esos modelos .. definitivamente la política es necesaria, también las gentes que mejor realicen la tarea de hacer un país para todos ..

  39. Gracias, muchisimas gracias Dr. Vasco. He sido un asiduo estudioso de sus teorias y del proyecto constituido por la Mision de Sabias. Colombia al filo de las Oportunidades. 1994. Que tal como usted gran maestro expone. Duerme el sueño de los justos en los anaqueles del MEN. Como usted lamento profundamente y siento verguenza ajena de tener a unos delincuentes -narco-para-politicos- en cabeza de nuestro gobierno. A los nuevos Comisionados de Sabios, para que se van a desgastar en un nuevo proyecto y/o recomendaciones. Si al final el mismo va a tener el mismo destino del anterior.

    P. D.: A la Uribestia llamada JUANITA., ohala se llene la cabeza de saberes y la reemplase por la mierda con que la tiene llena. Y, aprenda a valorar y respetar a sus mayores.

  40. O le pasó lo de Juanita alimaña, vieja rebruta y uribruta. Gracias doctor Velasco por su carta. Es usted » Un Gran Sabio».

  41. Juanita, por favor, lea con cuidado el mensaje. Para que lo entienda, debe leerlo varias veces, use subrayados y analice su contenido. Asístase de un adullto, él le explicará las dudas que le queden. Inténtelo.

  42. No he leído en ningún párrafo que dé la impresión de que sea la causa de su escrito es;por qué este «rabón»,como lo expresa ud.sr.Andres,sí ha leído bien el texto,le sugiero que lo vuelva a leer sin prevenciones,y verá muy claramente el mensaje.

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