Así quedan las vías del Contrato Plan Bicentenario

1
2146

El eje de infraestructura vial es uno de los más atractivos de este proyecto impulsado por el gobierno de Carlos Amaya.

La infraestructura vial fue uno de los temas en el que Carlos Amaya hizo énfasis durante estos cuatro años de mandato que ya están terminando, mediante el llamado Contrato Plan Bincentario, que fue la prolongación del Contrato Plan que inició la administración de Juan Carlos Granados en el modelo del gobierno Santos.

Uno de los anhelos más profundos de las comunidades, durante el último siglo, ha sido el de tener una red vial adecuada a las necesidades de conectividad y movilidad que impone el desarrollo y crecimiento de la economía y las condiciones de vida actuales. Sin embargo, esta ha sido la deuda a la cual siempre le ha faltado “cinco para el peso”, o porque las obras se no completan, o jamás tienen presupuesto, lo cual afecta la totalidad de la red.

En el caso de Boyacá, la deuda es muy grande en todos los órdenes: las grandes vías que lo atraviesas siguen inconclusas y con pocas posibilidades de terminarlas en el corto plazo, como son: el tramo Tibasosa-Sogamoso de la doble calzada; la doble calzada Zipaquirá-Chiquinquirá, la Transversal del Sisga-El Secreto, la solución definitiva a la carretera Sogamoso-Aguazul, y la Ruta del Sol a su paso por territorio boyacense en el Magdalena Medio.

El sistema vial secundario que es en el que hacen énfasis los Contratos Plan ya citados siguen con el mismo problema de origen: los presupuestos jamás alcanzan para terminarlos en su totalidad y en el tiempo necesario, lo cual crea problemas y pérdidas injustificados.

Para solo citar un ejemplo: la vía Villa de Leyva-Moniquirá, que son menos de 40 kilómetros, ha sido intervenida todo el tiempo en los últimos 16 años sin que nunca se hayan completado los trabajos, de modo que cuando se termine el último tramo, el primero pavimentado ya estará deteriorado. Entonces son dos resultados indeseados y absurdos, el total de los recursos asignados son demasiado altos y el uso de la vía jamás será aprovechado en todo su potencial, con todo lo que implica para la dinámica que se quería propiciar.

Además, en este mismo caso, el coeficiente tiempo-cantidad de obra es deplorable: en16 años, menos de 40 kilómetros, quiere decir que no se pavimentan ni siquiera 3 kilómetros por año. Así que uno de los grandes retos para el gobernador Ramiro Barragán debe ser el de la terminación de la mayor cantidad de obras posible, mensaje igualmente válido para todos los alcaldes en cada uno de los municipios.

Lo que hay que terminar

El gobierno de Carlos Amaya logró intervenir distintos corredores, los cuales son estratégicos para el desarrollo de las regiones.

EL DIARIO presente el avance de obra y la inversión de las vías, muros y puentes contemplados dentro del proyecto en mención, el cual presenta un avance total del 52%:

Gráfica: EL DIARIO

1 COMENTARIO

  1. El bicentenario como celebracion fue un fiasco, era obvio boyaca carece de lideres de peso en el contexto nacional, de los pocos que hay ninguno asume la responsabilidad de liderar el desarrollo de Boyaca, el ejemplo mas claro Sogamoso, sin centro administrativo, sin sede de la policía, sin escenarios deportivos.

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.